Diane Broeckhoven ha escrito una novela provocadoramente breve, apenas 80 páginas en las que la protagonista femenina, Alice, repasa su vida con Jules, el marido al que se encuentra muerto en la cocina. Sólo un día que recoge la intensidad de toda una vida y que se desarrolla en el hogar conyugal. Un niño autista acompaña con su silencio en vida al personaje fallecido, testigo mudo, de un universo reducido, que cobra vida a la vez que el que hasta ese momento había sido compañero de ajedrez la pierde defintivamente. Es “Un día con Jules” (Maeva) la última jornada de un matrimonio y en esas horas Alice dispone de tiempo suficiente para repasar toda su vida.
