Por Luis Conde
La novela finalista del último Premio Planeta, "La vida imaginaria", es un relato
desenfadado y divertido, aunque a ratos se ponga reflexivo y
adusto, contando desenlaces amorosos o desencuentros algo
previsibles.
La autora, Mara Torres, con dos
libros anteriores de no ficción, recala con este por
primera vez, en el mundo novelesco. Y lo hace con una
historia medio burlesca, medio romántica, medio quejica…
Empieza asegurando que la vida es una mierda.
Que yo no digo siempre, digo ahora. Que yo no digo que
la vida sea una mierda desde que nací, yo digo estos
días, estas semanas, estos meses.
Y como la primera edición es de
noviembre de 2012, viendo la deriva de la sociedad española,
a lo peor vamos a tener que ampliar la apreciación a
estos años.
